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sábado, 3 de agosto de 2013

Francois Dompierre - La canción de Bianca - Leolo

'La canción de Bianca', compuesta por Francois Dompierre, con letra de Jersy Kowal, en 'Leolo' (1992), de Jean Claude Lauzon. 'El sueño es mi mundo'.

Sarah Gadon, musa cronenbergiana

 photo OIR_resizeraspx_zps51adda9f.jpg Sarah Gadon, fotografiada por Mauricio y Santiago Sierra para W Magazine (Septiembre 2012). La actriz canadiense parece haberse convertido en parte de la familia Cronenberg'. Tras dos excelentes participaciones, como esposa de Jung en 'Un método peligroso' (2010) y novia del trastornado protagonista en 'Cosmopolis' (2011), interviene también en la próxima película de David Cronenberg, 'Maps to the stars' (2013). También ha protagonizado la obra del hijo, Brandon, 'Antiviral' (2012). Otras obras en las que intervenido: 'The moth diaries' (2011), de Mary Harron o la insipida 'Detrás de las paredes' (2011), de Jim Sheridan. Será parte del reparto de la próxima entrega de 'Spiderman' dirigida por Marc Webb, y en otra aproximación a la figura de Dracula, dirigida por Gary Shore

En rodaje. Atom Egoyan e Ian Holm

 photo b12022a6b1bd4cf0be9225ddf2a82b4c_zpsa01b12ab.jpg Atom Egoyan e Ian Holm durante el rodaje de la sublime 'El dulce porvenir' (The sweet hereafter, 1999)

En rodaje: David Cronenberg y Naomi Watts

 photo OIR_resizeraspx4_zpsc0e57558.jpg David Cronenberg y Naomi Watts durante el rodaje de la excelente 'Promesas del este' (2007)

Tom Waits, 1972, Cold cold ground, 1987

 photo OIR_resizeraspx2_zpscfa36dd4.jpg Tom Waits, en 1972. De su album 'Franks wild years' (1987), se puede escuchar 'Cold cold ground' en la banda sonora de 'Leolo' (1992), de Jean Claude Lauzon

Leolo

 photo OIR_resizeraspx_zpsc35a0fe3.jpg Hay películas que me abren en canal, porque me recuerdan que hay más vida que la que puedo abarcar, y porque me recuerda la urgencia de actuar, como lee Leolo (Maxime Collin) sobre lo que deben aportar los libros. 'Leolo' (1992), de Jean Claude Lauzon, se fragmenta en esquirlas, entre la evocación y la imaginación, entre la atracción de los abismos, de quedarse sumido, postrado, y la propulsión de la inventiva, del deseo que busca tanto sumergirse como ascender, porque sientes que no hay límite que no pueda ser superado o transgredido. Porque la realidad, por un lado, parece escurrírsete entre las manos y difuminar los sueños, arrojados a una distancia que parece incluso la del tiempo. ¿Cómo alcanzas lo que sueñas si pertenece a otro tiempo? Te sumerges en las aguas en busca de tesoros, aunque tengan la apariencia de chatarra, anhelas sentir la piel de lo sublime, aunque su mano quizás acaricie lo grotesco, aunque su boca quizá muerda las uñas de la sordidez, la ballena varada en el baño, el abuelo de Leolo, que tiene cautivo el sueño de Leolo, a Bianca como sirvienta de placer.  photo OIR_resizeraspx3_zpseb444506.jpg 'El mundo parece salvaje por fuera, y raro por dentro', decían en 'Corazón salvaje' (1991), de David Lynch, o 'El mundo no es triste, es grande', decían en 'Yo te saludo, María' (1983), de Jean Luc Godard. Terence Davies exploraba la memoria con la poesía que cincelaba cantos y lágrimas entre sombras, en 'Voces distantes' (1988) y 'El largo día acaba' (1991). Jaco Van Dormael hacía, en 'Toto el héroe', cuerpo de una herida, la que abre la colisión o desencuentro entre la imaginación y la evocación, la que traza senderos en los horizontes y la que se magulla las rodillas a ras de suelo, entre lo que se anhelaba fuera y lo que fue, entre la ilusión y la decepción. Lo que no se llegó a ser ni realizar, la vida postrada que hierve con la bilis de quien siente que su vida ha sido robada. La imaginación, la ficción insurgente, lanzaba balas para recomponer lo que en la vida no se hizo cuerpo, aunque al fin las balas sean para asumir que los sueños sueños son, y uno no es. En 'Leolo' se repite la letanía, 'Porque sueño, no lo soy'.  photo OIR_resizeraspx4_zps656128e8.jpg Como Toto, Leolo es el personaje que sueña ser, para no sentir que es realidad trivial, es Leolo Lonzone, no meramente Leo. Nació de un tomate impregnado de semen eyaculado en Italia por un agricultor que no podía contener masturbarse, oculto tras una pila de tomates, ante la mujer que deseaba. El mundo está trastornado, como su familía. Hay un cartel invisible de 'averiado que cuelga del ascensor estropeado de la vida. Un mundo salvaje, que te puede atropellar cuando menos lo esperes. Se abusa de otros por demostrarse que es fuerte, ya sea forzar a un gato o golpear a otro chico. O no tienes escrúpulos, o tienes miedo, por muchos músculos de los que te dotes. Lanzon hace canto de esta desgarradura, se sumerge en busca de tesoros, aunque sea chatarra, la música se eleva, y sueña que sea parte de un coro en la Grecia de los mitos, pero la música tiembla entre ruinas, Bianca es un cuerpo en la distancia. Quizás sólo quede ese trozo de carne en el que eyaculas mientras admiras mujeres en una revista. Como todo es posible, los sueños pueden ser sólo distancia, y una carne fría entre tus muslos.  photo OIR_resizeraspx5_zpsad67f96c.jpg 'Leolo' es un canto fúnebre, por esa vida que no se logra abarcar, porque a veces tomas consciencia de que no sabes cómo actuar. Porque sueño, no lo soy. 'Leolo' hace sentir que el mundo es triste, aunque con el ímpetu de los dedos ensangrentados por arañar una superficie resbaladiza para evitar no precipitarse en el hoyo de la pesadumbre. Porque más que trastorno, lo que amenaza a Leolo como maldición familiar, es la pesadumbre, no asumir que también será un fantasma en vida, un cuerpo que se conduce por inercia, un mecanismo que no actúa sino que es resorte y que vivirá para observar como caga, olvidándose de que hay alturas, vida que no imagina que se puede abarcar. Leolo Lozone, vida imaginaria, imaginación disidente que no quiere que su espíritu acabe arrugado como el rostro de su padre, esbirro de un sistema de vida que come y caga, y de vez en cuando va de picnic. Esos rituales que pueden hacerte desaparecer si tu mente no quiere actuar ni quiere abarcar lo no imaginado. El mundo es muy raro por dentro, no dejar de asombrarse mantiene la mirada despierta. Aunque a veces duela mirar, sentir tanto, y se prefiera poner la imaginación entre hielos.  photo OIR_resizeraspx2_zpsea09eb35.jpg En las sombras parecían desvanecerse las figuras del recuerdo, en 'Voces distantes', figuras cuyo presente parecía siempre a punto de difuminarse en su fragilidad, aunque el canto les alzara, como si cogieran aliento para seguir sosteniéndose entre las sombras. En 'Toto el héroe', la carcajada culminaba un trayecto de desplome, de vida arruinada, que encontraba la ascensión en la desaparición, como una celebración de la vida que no fue pero pudiera haber sido. Miradas que enfrentan a la vida que se desperdició, que no se logró abarcar, a las cicatrices de silencios que no fueron convertidos en música. Celebración de la vida en sus exequias. Cenizas que lloran, mirada extraviada en el hielo, cantos que se desgajan como un lamento insondable. La imaginación alza el vuelo, pero se estrella, como Icaro, como Lauzon en aquel avión en el que perdió la vida en 1997. Pero nos dejó este conmovedor y combatiente canto de lo posible, de lo que se puede abarcar si nuestra mirada se propulsa y actúa.

viernes, 2 de agosto de 2013

En rodaje: David Lean y Ernest Day

 photo 56d66d17ecec4602869238880bb0b303_zps9e374eff.jpg David Lean y el director de fotografía Ernest Day durante el rodaje de la magnífica 'Pasaje a la India' (Passage to India, 1984).

Lore

 photo OIR_resizeraspx3_zpsa66fd13c.jpg El cine de Cate Shortland tiene bastante de puntillista o neoimpresionista. Sus planos son como las pinceladas gestálticas, fragmentos que capturan instantes, luces, movimientos, aparentes trazos inconexos, incluso el uso en los encuadres del enfoque y el desenfoque parece que aplicara esa dinámica (se crean singulares relaciones compositivas entre las partes enfocadas o las borrosas, difuminadas). Pareciera que primara el fragmento sobre el conjunto, pero no es sino la corporeización, la correspondencia formal con una fractura, así como con un desenfoque. En 'Somersault' (2004), el universo de la protagonista, Heidi (Abbie Cornish), se resquebraja, y tiene que recomponer los pedazos de una vida realizando un tránsito, un viaje, un cambio, un reajuste, de escenario, de figuras. Su mirada, desenfocada, palpa la realidad, buscando una cohesión en el conjunto, una armonía.  photo OIR_resizeraspx5_zps0f58ff30.jpg En 'Lore' (2012), coproducción germano australiana, en la que Shortland adapta con Robin Murkhejee la novela de ésta (The dark room), Lore (Saskia Rosendhal) se enfrenta a un mundo que se derrumba, que se desintegra. Su familia se disgrega tras que se sepa que ha muerto Hitler. Su madre se marcha por unos días, pero ella, dado que los lugareños comienzan a mostrar su resentimientos con ellos, tiene que abandonar del lugar donde la esperaban, llevando a su cargo a sus cuatro hermanos, uno de ellos un bebé. Inicia una odisea, un tránsito, aunque no sabe hacia dónde, un viaje en un país fracturado, ya dividido en zonas según los ejércitos que lo ocupan. Realizará un reajuste, cuando su perspectiva comenzará a modificarse radicalmente. Su mirada modelada por unos valores, los que le ha inoculado su familia, los del poder que ahora caído, se confrontan con lo 'otro', con las perspectivas que han estado sumidas en un fuera de campo, como la del judio, Thomas (Kai Molina), que en principio parece una amenaza, otro de tantos hombres que ve cómo violan a mujeres, y que se convertirá en compañero de viaje que les salvará la vida en varios momentos.  photo OIR_resizeraspx2_zps0b8eb79b.jpg La confrontación con la muerte, con la violencia, con un paisaje después de la batalla tan sórdido como brutal, modificará completamente su perspectiva. Ya no es una figura de porcelana en un mundo protegido, aislado, sino una figura quebrada que tras tomar consciencia de lo real no puede aceptar,, la enajenación que comporta la rigidez controladora que padecían, la de un modelo de vida, de mirada, que reencuentran, en la conclusión de su , en su abuela. ¿Cómo puede aceptar después de todo lo que ha sufrido y visto en su odisea aceptar una grotesca disciplina que valora ante todo las formas, como el golpear la mano de un niño por querer comer antes del momento señalado?. Lore se ha convertido en una figura disidente, en alguien que ha variado el curso de su mirada. Ha dado el paso a una nueva forma de habitar la vida.  photo OIR_resizeraspx_zps4d55e726.jpg  photo 56d66d17ecec4602869238880bb0b303_zpsb56baa99.jpg Si, por ejemplo, otra producción alemana reciente como la interesante 'Barbara' (2012), de Christian Petzold, es una película en plano medio largo que se traza sobre las distancias (quizás hasta demasiado contenida), 'Lore' es una película en primer plano, hasta de planos detalles, sus trazos son sacudidas, convulsión, como si fuéramos zarandeados por la resaca de un oleaje, sintiendo la arenilla en nuestra piel. Shortland hace cuerpo de esa desintegración, la que se va produciendo en la mirada de Saskia, como una mirada que desnuda una realidad herida, mutilada: resulta demoledora la revulsiva presencia, la materialidad, que se da a los cuerpos, magullados, ultrajados, contusionados. Los sonidos se distorsionan, como si la consciencia se convirtiera en un estruendo que ensordece, como cuando descubre en un establo el cadáver del hombre que se ha disparado en el ojo. Los planos no son puntos, son esquirlas, que buscan el ángulo de los rasponazos en una mirada que romperá la porcelana que entorpecía su visión para enfocar con claridad.

jueves, 1 de agosto de 2013

Julia Ormond, la estrella que retornó

Julia Ormond fue uno de esos extraños casos de emergente arrollador estrellato que se difuminó con la misma velocidad, aunque contando con un notable talento y un potente carisma, cosa no habitual. Tras debutar con 'The baby of Macon' (1993), de Peter Greenaway encadenó sucesivos protagonistas femeninos en tres exitosas producciones (equiparables en mediocridad), 'Leyendas de pasión' (1994), de Edward Zwick, 'El primer caballero' (1995), de Jerry Zucker y 'Sabrina' (1995), de Sidney Pollack. Intentó mantener esa popularidad en territorios europeos pero no fueron mucho más afortunadas 'Smilla, misterior en la nieve' (1997), de Billie August o 'El barbero de Siberia' (1998), de Nikita Mikhalkov. Optaría por centrarse en la televisión y el teatro, y sería 'rescatada' (no creo que casualmente, dado el personaje que interpreta) para el cine por David Lynch en un personaje secundario, pero crucial, en 'Inland empire' (2006), y estuvo también espléndida en 'El curioso caso de Benjamin Button' (2008), de David Fincher, como la hija del personaje de Cate Blanchet (y del de Brad Pitt). Su presencia era lo más notable en 'Surveillance' (2008), de Jennifer Lynch. Intervino también en 'Che, el argentino' (2008), de Steven Sordebergh, y alcanzó notorio reconocimiento, y premios, por su interpretación, como secundaria, en 'Temple Gradin' (2010), producción televisiva dirigida por Mick Jackson. Excelente estuvo interpretando a Vivien Leigh en 'Mi semana con Marilyn' (2011), de Simon Curtis. Ha trabajado en series como CSI (2008-09), Ley y orden (2011) o Mad men (2012-13). Entre lo último, 'The east' (2013) de Zat Batmanglij, Y será la protagonista de la serie 'Witches of East End' (2013

Audrey Hepburn y su madre, la baronesa Ella Van Heemstra

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La noche del cazador: Foto de familia

 photo OIR_resizeraspx2_zpsecc23f63.jpg Charles Laughton, Robert Mitchum y Lillian Gish entre otros componentes del equipo técnico y artístico en una 'foto de familia' durante el rodaje de 'La noche del cazador' (1955)

En rodaje: Michael Fassbender y Nicole Beharie

 photo 3238980000f44b71a30748e7de0e13a6_zpscdd049a6.jpg Michael Fassbender y Nicole Beharie durante el rodaje de la magnífica 'Shame' (2011), de Steve McQueen

Cate Blanchett

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