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Mostrando entradas con la etiqueta El nacimiento de un plano. Mostrar todas las entradas
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sábado, 21 de marzo de 2015
El nacimiento de un plano: El crepúsculo de los dioses: el micro y la pluma
El micrófono y la pluma del pavo real. La voz que mordió la vanidad. Norma Desmond se engalana y abandona su retiro, y por un instante la MIss Havisham de Sunset Boulevard se siente en el centro del escenario, sentada en la silla de un director que la propulsó al centro de los focos en el pasado, Cecil B De Mille. Pero su presencia enmudecida, desvanecida en los márgenes, como el cadáver de un chimpancé, se ve contrariada por la irrupción desde las alturas de un micrófono que le recuerda que ya no es quien cree ser y que ya no puede ser lo que fue. Su gesto, altanero, el gesto de quien aún cree poder ser Salomé, expulsa la intromisión irreverente. Y una voz irrumpe del pasado, otra voz desde las alturas, un técnico de iluminación que la mira como la miraban en aquel pasado, y dirige un foco hacia ella. Y aquella voz niega la voz que la convirtió en silencio ya no visible. Y se siente de nuevo en ese espacio de luz que no sabe de tiempos, un pasado continuo que no deja de ser presente, y su gesto se embriaga de vanidad, y las plumas del pavo real se despliegan en su semblante, en el espacio enajenado de la ensoñación. De Mille lo advierte, y le indica al técnico que enfoque la luz a donde debe. Ya no hay nada que enfocar en Norma. De Mille ya sabe que Gordon Cole, el hombre de la Paramount, el nombre que tomaría David Lynch para su personaje en Twin Peaks, sólo la llamaba porque quería utilizar su coche. Otra voz que cavaba más hondo su tumba en un pasado que no sería presente.
martes, 18 de junio de 2013
El nacimiento de un plano - La secuencia inicial de 'M' de Fritz Lang
martes, 21 de mayo de 2013
El nacimiento de un plano: El beso sobre la zanja en La infancia de Ivan
viernes, 12 de abril de 2013
El nacimiento de un plano: Visconti, Delon, Girardot
miércoles, 20 de marzo de 2013
El nacimiento de un plano: Wise, Ryan, Totter
martes, 15 de enero de 2013
El nacimiento de un plano: Visconti, Delon, Morlacchi
domingo, 16 de diciembre de 2012
El nacimiento de un plano: Fincher, Mara, Eisenberg: La secuencia generadora (inicial)
jueves, 13 de diciembre de 2012
El nacimiento de un plano: Náufragos
lunes, 19 de noviembre de 2012
El nacimiento de un plano: Grant, Kelly - Atrapa a un ladrón
martes, 13 de noviembre de 2012
El nacimiento de un plano: Mur Oti, Canales - Cielo negro
miércoles, 31 de octubre de 2012
El nacimiento de un plano: Jim Jarmusch, Eszter Balint
domingo, 21 de octubre de 2012
El nacimiento de un plano: Tarkovski, Solonitsyn: El espejo
jueves, 18 de octubre de 2012
El nacimiento de un plano: Ophuls, Carol, Walbrook, Finck
miércoles, 18 de julio de 2012
El nacimiento de un plano: Borzage, Cooper
jueves, 5 de julio de 2012
El nacimiento de un plano: Fellini y el pez monstruoso
miércoles, 6 de junio de 2012
El nacimiento de un plano: Hathaway, Lang, Fonda, Pratt
Uno de los más notables planos de la estupenda 'Lobos del norte' (Spawns of the north, 1938), de Henry Hathaway, el plano con grua que encuadra en primer término la cabeza del totem, y al fondo del encuadre, Jim (Henry Fonda) y Diane (Louise Pratt), cuyos nombres fueron inscritos en la madera del totem años atras, junto al de Tyler (George Raft), quien ha vuelto tras una larga ausencia, dedicado a la caza de focas, como Diane, tras ocho años después de finalizar los estudios. Los planos fueron rodados en el lago Arrowhead, a dos horas de Los Ángeles. El director de fotografía era Charles Lang jr, con quien Hathaway colaboró en ocho ocasiones, y a quien éste consideraba el mejor en su oficio.'Lobos del norte' es una de las más estimulantes obras de aventuras en su vertiente marina.
sábado, 2 de junio de 2012
El nacimiento de un plano: Hitchcock, Clift, Baxter
En 'Yo confieso' (1953), Hitchcock realizó uno de los más admirables flashbacks dentro de su filmografía. Pertenece a esa variante de 'revelación', en su sentido más amplio, desvela lo que se había querido permanecer oculto a los demás, se desvela lo que pretendía cubrirse de cara a la mascarada o representación social ( la fisura de un amor frustrado; un pasado que es una herida no cerrada). Ruth narra al inspector Larrue (Malden) el por qué se citó con Logan (Clift) la noche del asesinato, lo que implica contar lo que les unió en el pasado. Uno de los primeros planos de la evocación es un sorprendente, y elocuente, plano desequilibrado, en el que vemos descender a Ruth una escalera (no recta sino sinuosa) hacia el hombre que amaba (y sigue amando), Logan. La imágen tiene la patina de un flu, los movimientos son al ralenti, y la (magnífica) banda sonora de Dimitri Tiomkin incide en esa atmósfera de ensueño, la ilusión de un amor sublime, la música del ideal, como si se flotara en otra dimensión, un mundo aparte que componen ambos, una fantasía que puede tener algo de irreal, pero que luego se tornaría decepción (y que se extiende hasta el presente) cuando la realidad bifurcó sus senderos en la vida (él encontró otro sueño que realizar, el sacerdocio, ella se resignó a un escenario de vida; una vida narcotizada, unos sueños dormidos). Recordar el ralentí cuando la protagonista de 'Pánico en la escena' entra en la carroza, en los sótanos del teatro, en la que se enfrentará a una siniestra 'revelación', el que creía el príncipe de sus sueños es realmente un trastornado asesino. También esta obra tendría su resolución en un escenario teatral ( un telón que termina con la vida del asesino, como cae el telón del sueño amoroso de la protagonista). Además, este sueño amoroso colisionaría, por añadidura, con la sordidez a ras de suelo de la realidad, la tormenta de la mente corrompida, miserable, la irrupción e injerencia del hombre que los sorprendería guarecidos en el kiosko de una casa en el campo tras el paso de una tormenta, el hombre que años después la haría chantaje porque ella estaba casada con un importante político, y no importan las emociones sino la imagen ( y estas pueden ser mercancias).
martes, 29 de mayo de 2012
El nacimiento de un plano: Wellman, Rogers
viernes, 25 de mayo de 2012
El nacimiento de un plano: Visconti, Lancaster, Delon
El movimiento sobre la inmovilidad. El polvo del tiempo, unas figuras, lo que representan, que se desvanecerá como el humo. Estatuas de su silencio, una petrea raíz que se descompondrá cuando con angustia se mire en el espejo que le ofrece el reflejo del tiempo. Un bellísimo travelling, en 'El gatopardo' (1963), de Luchino Visconti, sobre la familia Corbera, cuando asiste, tras llegar a Donnafugata en carruaje desde Palermo, a la liturgia del Te deum, sin refrescarse ni sacudir el polvo de sus ropas y rostros, figuras que parecen difuminarse entre el humo del incensario. En la liturgia habitan, permanencia de piedra que pretende preservar el Príncipe de Salina (Burt Lancaster), salvar la estatua del apellido, de sus herederos amoldados a los nuevos tiempos. Cambiar para que todo siga igual. En el último plano, el príncipe, después de haberlo conseguido, se desvanecerá en las sombras, abandonará el escenario, ahora con otras figuras, otro escenario que no diferirá mucho de los anteriores, en el que las estatuas de su familia, lo que representan, habrán encontrado acomodo. La adaptación ( con las pertinentes alianzas) propicia la supervivencia. Era cuestión de sacudirse el polvo, y portar otros ropajes, habitar otras liturgias (hasta que parezcan de nuevas estatuas).
lunes, 30 de abril de 2012
El nacimiento de un plano: Tarkovski, Yankovsky
En 'Nostalgia' (1983), de Andrei Tarkovski, Tras el sacrificio público, ardiendo, de Domenico (Erland Josephson) en la plaza (que adelanta el que el mismo actor encarnará, en otra variante, en 'Sacrificio'), acaece una de las secuencias más asombrosas que ha dado el cine (desde luego una de mis preferidas): Durante ocho minutos y medio somos testigos, o más bien ya participes, del gesto, inducido por Domenico, de Andrei (Oleg Yankovsky) de cruzar la terma, sin agua, de un extremo a otro, con una vela encendida en la mano, sin que ésta se apague (para lo que se necesitará tres intentos). Un plano secuencia, el tiempo sin cortes, acompasado al lento y cuidadoso paso de Andrei (protegiendo la vela con la mano libre de cualquier posible ráfaga de aire), la lentitud que es propulsión, forja. El tiempo 'realizado', hecho carne, aliento, raíz, sendero, desplazamiento, música, el logro de 'habitar la duración del momento' (en expresión de Miguel Morey). El gesto que es apuesta por lo posible, como la forja de la campana en 'Andrei Rublev', el regar un árbol cada día como el niño de 'Sacrificio', o el aún creer que se pueden superar las limitaciones y hacer posible la Zona o Solaris.
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