Ang Lee, Tony Leung, Tang Wei y Hom Wong durante el rodaje de 'Deseo, peligro', una esplendida obra de Ang Lee, en la que James Schamus y Wang Hui Ling adaptan la novela de Eileen Chang. Extraordinaria banda sonora de Alexandre Desplat, como brillante el trabajo fotográfico de Rodrigo Prieto que imprime esa gelidez que abrasa y atrapa a los mismos personajes, la gelidez del escenario o de unas máscaras que atoran y desnaturalizan las emociones, y que narrativamente ese refleja en una contención dolorosa, de turbiedad rasgante.
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miércoles, 28 de marzo de 2012
Deseo, peligro - Imágenes de un rodaje
Ang Lee, Tony Leung, Tang Wei y Hom Wong durante el rodaje de 'Deseo, peligro', una esplendida obra de Ang Lee, en la que James Schamus y Wang Hui Ling adaptan la novela de Eileen Chang. Extraordinaria banda sonora de Alexandre Desplat, como brillante el trabajo fotográfico de Rodrigo Prieto que imprime esa gelidez que abrasa y atrapa a los mismos personajes, la gelidez del escenario o de unas máscaras que atoran y desnaturalizan las emociones, y que narrativamente ese refleja en una contención dolorosa, de turbiedad rasgante.
martes, 27 de marzo de 2012
Plácidas pausas de rodaje:Howard Hawks, John Wayne, Walter Brennan, Dean Martin y Ricky Nelson
Howard Hawks, John Wayne, Dean Martin, Walter Brennan, Ricky Nelson y varios componentes del equipo técnico durante el rodaje de la excelsa 'Río Bravo' (1959). El desarrollo de 'Rio Bravo' demostrará sutilmente que no basta con ser el Hombre, determinado y convencido de sus fuerzas. En diversos momentos de la película, Chance (no por nada Chance signfica azar u oportunidad), encarnado por Wayne, verá salvada la situación, e incluso su vida, por la intervención, no sólo de Dude (Martin), la figura quebrada de la virilidad, sino de Stumpy (Brennan), el joven Colorado (Ricky Nelson), o la jugadora de cartas, Feather (Angie Dickinson). Es decir de aquellos que parece ( o se supone) que no tienen la capacidad de resolución de un Hombre. Pero da igual, si tienes una incapacidad física, si eres anciano, si tienes un handicap emocional, y has perdido pie, y te sientes demasiado frágil e impotente. Y no por ser joven no vas a ser menos sensato y resolutivo, ni, por su puesto, por ser mujer. No hay nadie que sea menos que nadie, y no hay como la colaboración para vencer a las furias.
Dorothy Janis, del cine silente a la música del amor
Dorothy Janis, que murió hace dos años a la edad de 100, sólo interpretó cuatro película en la era silente, entre los destacó la exitosa 'The pagan' (1929), de WS VanDyke, junto a Ramón Novarro, la cual tenía música y efectos de sonido, y una en la era sonora/hablada, 'Lummox' (1930), de Herbert Brennon. Ese mismo año se retiraría del cine, tras conocer al saxofonista Wayne King ('Waltz king' que lideraría una popular orquesta, en especial desde finales de los 30 a inicios de los 50), con quien se casaría en 1932. Sólo la muerte, la de él, le separaría en 1985.
Person of interest, Abrams y la pérdida
'Person of interest' es una interesante nueva producción televisiva de JJ Abrams, tras 'Perdidos' y 'Fringe'. De nuevo la idea de la pérdida se revela como vórtice dramático. Con respecto a las dos citadas previas producciones escribí en el artículo, 'El conflicto de una herida', publicado en Imaginario 2011: 'En un episodio de esta temporada de la serie Fringe se señala para diferenciar los dos mundos paralelos que en uno las torres gemelas aún siguen en pié. El conflicto nuclear en la serie es un enfrentamiento entre estos dos mundos que puede conllevar la destrucción de uno de ellos, objetivo de unos, mientras otros buscan la solución conciliadora que no implique la negación del Otro. El que alguien de uno de los mundos diera el salto al otro provocó una disfunción en éste, fisuras que se cauterizan con una materia ambarina, como si se quisiera fosilizar una herida (...)Esa amplitud de ecos, extrayendo una figura del pasado (Sherlock) como solución cauterizadora o en un tiempo paralelo o presente especulativo que confronta al vértigo de lo posible, a una realidad descentrada (Fringe), no dejan de ser un reflejo de cómo los conflictos e Irak o Afganistan, y con la caída de las torre gemelas como evento crucial (desestabilizador de unos cimientos, de certidumbre e inmunidad), adquieren unas resonancias que trascienden el conflicto específico, como una herida abierta o agujero que no logra cerrarse, y en el que se refleja un extravío interior. (...)En otra producción, como Cloverfield y Fringe, de JJ Abrams que culminó este año, la serie Perdidos, con figuras que evidencian esos rescoldos de una herida sin cerrar (accidente de aviación, un iraki que realizaba torturas) más allá que durante el relato parezca fluir entre disgresiones entre constantes y variaciones (¿hay un sentido o todo es aleatorio?), se culmina con una catarsis que es la conciliación con la propia mortalidad, con la asunción de una vulnerabilidad. Con respecto a 'Fringe' (que mantiene su estimulante nivel creatvivo en esta cuarta temporada, tras los 14 episodios ya emitidos), añadir que es la pérdida de un hijo la que motiva ese salto al mundo paralelo, para intentar curar al 'otro' hijo,o evitar su muerte, determinando la 'sustracción de aquel otro hijo que sustituirá en el primer mundo al perdido. El punto de partida de 'Person of interest' encuentra ciertos puntos de contacto con el de 'Minority report'. Hay una máquina que 'avisa' de quien puede sufrir prontamente un daño ( o quizás ser el perpretador); el duo protagonista (Michael Emerson y Jim Caviezel) se esfuerza en evitar que tenga lugar ese crimen, en evitar, por tanto, unas posibles pérdidas de vida. La serie ha ido progresando en interés, gracias al sugestivo trazo de la pareja protagonista, de sus contrastes, así como a la hábil dosificación de la revelación (aún entrevista) de las zonas oscuras de su pasado (dos caballeros andantes o ángeles protectores con turbulentas zonas en sombras), es decir, lo que se denomina las tramas no episódicas sino a largo plazo, en especial lo relacionado con el personaje encarnado por Michael Emerson (creando otro gran personaje como el de 'Perdidos'; de hecho, la serie acrecentó considerablemente el interés desde su aparición a finales de la segunda temporada; lástima que la sexta temporada fuera más irregular y su conclusión no muy estimulante). Por otra parte, el incremento de presencia dramática de la pareja de policias (sobre todo el encarnado por Taraji P Henson) ha influido también en dotar de más amplitud y relieve al arco dramático, o a los contrastes. Conclusión: otra sugestiva materialización del forcejeo de unos fantasmas emocionales, la empecinada búsqueda de predecir, evitar o afrontar la catástrofe, la pérdida, de asumir nuestra irrevocable fragilidad y vulnerabilidad, de nuestros propios límites, la imposibilidad del control sobre el destino (a la vez que sentir que aún se pueden corregir los errores, que hay segundas oportunidades para eludir que el horror no se repita, o en reducir al menos sus posibilidades, si se realiza el esfuerzo necesario, si se subordina el ensimismamiento, el egoismo, a la entrega desinteresada a los otros).
lunes, 26 de marzo de 2012
Mychael Danna - Donde yace la verdad
Una de las exquisitas composiciones de Mychael Danna, para estirarse como una sonrisa de piel, de la excepcional banda sonora para 'Donde yace la verdad' (2005), otro admirable eslabón en su fructífera colaboración con Atom Egoyan.
Donde yace la verdad
Quizá no haya título como el de 'Donde yace la verdad' (Where truth lies, 2005), que defina mejor el cine de Atom Egoyan, o que condense, con idónea precisión, el substrato sobre el que se traman sus obras, una estructura narrativa que es interrogante, sostenida sobre incógnitas, sobre cómo la verdad está empantanada, enmarañada tras apariencias equívocas ( o por incapacidades de la percepción), o cuán dificil es acceder a la verdad. A diferencia de 'Exótica' o 'El liquidador' cuyo argumento no se propulsa sobre una manifiesta o explicita incógnita, e incluso más que en 'El dulce porvenir' (la encuesta del agente de seguros para dilucidar si había responsabilidad en el accidente del autobús escolar),'Donde yace la verdad' sí parte de una incógnita o misterio, condensada en la imagen sobre la que se superpone eltítulo, ¿quién mató a Maureen (Rachel Blanchard),la mujer que yace desnuda bajo el agua en la bañera?. La estructura de nuevo se hilvana a modo de puzzle, combinando tiempos separados por quince años, aquel (finales de los cincuenta) en el que tuvo lugar el crimen, y (ya en ls 70) el de la investigación periodística para escribir un libro que realiza Karen (Alison Lohman), sobre dos actores involucrados en aquel suceso, Larry (Kevin Bacon) y Vince (Colin Firth), que formaban un duo que actuaba en clubs o para televisión, y que dejaron de hacerlo tras actuar al día siguiente, en una marathon televisiba que duraba día y medío en apoyo de la poliomelitis. Tenemos la imágen pública, la de dos figuras de la imagen, y los recovecos que irán desvelando cuando empiece a hurgarse en la figuras (con saltos de perspectivas, sea a través de Karen, o de Larry, que puntúa con su voz en off la inmersión en el pasado).
La estructura que va desvelando la verdad no sólo es la tramada en capas, la que va ahondando, sino en gajos, la que se hilvana sobre diversos ángulos que se van complementando, o que van interfiriendo. En principio, está la búsqueda del titular, el interés, de la perspectiva ajena, de la editorial interesada en la publicación, que quiere priorizar aquel enigma, aquel suceso criminal ( incluso dilucidarlo si hay suerte, para las ventas posteriores), más que las dos figuras de los actores en sí misma (no le interesa la verdad sino aquella revelación que suponga un titular exitoso). Considerese que ambos actores dan su particular versión, condicionada por sus intereses o conveniencias ( lo que quieran ocultar,lo que prefieran distorsionar, lo que opten por inventar). Y está el sujeto que indaga, Karen, pero que no deja de estar involucrada, emocionalmente, como se irá revelando, ya que participó en aquel show,como niña que superó la poliomelitis, y es admiradora de dos seres que ha mitificado (idealizado). Como señala, en cierto momento, es como una 'Alicia carrolliana', que ha cruzado a otro mundo, ha superado un umbral que a su vez la supera (se encuentra convertida en imagen que puede distorsionar la verdad,la realidad; es el aprendizaje de ponerse en la piel del otro, de ver otras perspectivas).
La obra fluye admirablemente, con suma elegancia, modulada con ajustada distancia (envuelta en la cautivadora música de Mychael Danna), pero sin la turbadora emocionalidad, sin las conmovederas aristas (de inmersión en el dolor y la pérdida) de las obras maestras citadas, o la posterior, la prodigiosa 'Adoration' (2008), quizá por ser un puzzle de confección más ortodoxa (no acaba de resquebrajarse como debiera la vitrina de exquisita caligrafía), o porque Alison Lohman no está a la (magnífica) altura del dueto masculino, lo que no obsta para que su tramo final posea esa condición catártica ( como quien realiza una respiración profunda, que es liberación)que enfrenta a la doliente consciencia cuando has cruzado a través del espejo sintiendo los cristales en la piel de tu mirada.
En rodaje: Preston Sturges y Rex Harrison
Preston Sturges, con su singular vestuario, fez incluida, y Rex Harrison, durante el rodaje de 'Infielmente tuya' (Unfaithfully yours, 1948). Una deliciosa comedia del gran Preston Sturges, de nuevo con guión propio, y también producida por él. Una ingeniosa y corrosiva carga de profundidad sobre la conducta celosa, o cómo los celos son una extraviada proyección de la mente ofuscada que revela su torpeza bajo su obcecado afán de control. Que el protagonista sea director de orquesta es una añadida ironía, porque son sus emociones desbocadas las que le dirigen a él.
El quinteto de la muerte - Imágenes de un rodaje
Alexander MacKendrick, Alec Guinness, Peter Sellers, Herbert Lom, Cecil Parker, Danny Green y Katie Johnson, durante el rodaje de 'El quinteto de la muerte' (The ladykillers, 1955). Una tan hilarante como corrosiva satira caricaturesca, un cartoon que pudiera verse como cinco silvestres enfrentados a un piolin, o sea, cinco facinerosos atracadores enfrentados a una inofensiva viejecita...O, vamos, lo de inofensiva, según se mire. un excepcional ejemplo, o una de sus cotas más elevadas, del ingenio y vitalidad de aquellas comedias de finales de los cuarenta y buena parte de los cincuenta de la productora británica 'Ealing', para quien el propio MacKendrick realizaría otras deliciosas comedias como 'El hombre vestido de blanco' o 'Whisly a gogó'.
domingo, 25 de marzo de 2012
Madge Bellamy, entre zombies y hombres sin alma
No fue el paso al sonoro lo que quebró la carrera de Madge Bellamy, sino la notoriedad que adquirió en 1943 tras disparar contra su amante, el millonario Starwood Murphy. Según sus palabras, no es que pretendiera matarle, sólo asustarle dándole una lección bien merecida ya que tras prometer que se casaría con ella cuando se divorciara, tras hacerlo se casó con otra. De todos modos, la carrera de Madge llevaba languideciendo desde mediados de la década pasada, en la que su intervención más notable fue en 'La legión de los hombres sin alma' (1932), de Victor Halperin. En la época muda, tras debutar en 1920 ( y firmar un contrato en exclusiva con Thomas H Ince), adquirió fama con obras como 'Love never dies' (1921), de King Vidor, 'Lorna Doone' (1922), de Maurice Tourneur o 'El caballo de hierro' (1924), de John Ford, o (su primera obra sonora) 'Mother knows best' (1928), de John G Blystone. Tuvo una disputa con la Fox en 1929, cuando se negó a participar en 'The trial of Mary Dugan'. Se le rescindió el contrato y tardó tres años en retornar a la pantalla,interpretando obras de serie B, pero a partir de 1936 su carrera empezó a declinar, interpretando papeles que ni aparecían en los créditos.
Despedida y Homenaje a Tonino Guerra: Entre Antonioni y Tarkovski
'Hablando con Antonioni, queríamos hacer una película de amor, y pensamos en una mujer desnuda, y llega un hombre y una sombra... Pero los grandes temas no se han tocado mucho. El hecho de por qué estamos en el mundo, qué hemos venido a hacer y cómo vamos a terminar, esos son los grandes temas. Mira la espiritualidad de Tarkovski, que está llena de un aire sudado, y a la vez de un aire perfumado... Eso era un gran tema. Ver a Tarkovski mirar un campo arado, y preguntarle: “Andrei, ¿por qué miras tanto esos campos?”. “Porque la tierra arada es la misma en todas partes, y cuando miro esto estoy en Rusia”, responde. Y por ejemplo, me acuerdo de la dulzura de Fellini, que cuando se piensa en él todo el mundo imagina un hombre con las manos en las nalgas de las mujeres. Una vez entramos en su estudio de noche, y me pidió: “Tonino, no enciendas la luz. Quedémonos en penumbra un poco”. “¿Por qué esta oscuridad, Federico?”. Y me dice: “Me pasa siempre, por Navidad, que en casa o en el estudio, a oscuras, siento el olor de los passatelli que hacía mi madre”. Fíjate qué anhelo de infancia tenía'
El pasado martes fallecía el gran guionista Tonino Guerra, aquí acompañado por Andrei Tarkovski y Michelangelo Antonioni. Con el primero colaboró en 'Nostalgia' (1983) y el documental 'Tempo di viaggio' (1983). Con el segundo en siete ocasiones, de 'La aventura' (1960) a 'Identificación de una mujer' (1983), pasando por 'La noche' (1961), 'El eclipse' (1962), 'El desierto rojo' (1964), 'Blow up' (1966) y 'Zabriskie point' (1970). Tambén trabajó con Federico Fellini, en 'Amarcord' (1973), 'Y la nave va...' (1983) y 'Ginger y Fred' (1986) o con The Angelopoulos en 'Viaje a Citera' (1984), 'El apicultor' (1986), 'Paisaje en la niebla' (1988), 'El paso suspendido de la cigueña' (1991), 'La mirada de Ulises' (1995), 'La eternidad y un día' (1998) y 'The dust of time' (1998). Además, con Marco Bellochio, Francesco Rosi, Alberto Lattuada o Mario Monicelli.
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