lunes, 19 de marzo de 2012

Howard Shore - Crash


Pocas bandas sonoras tan desazonantes como turbadores (con unas guitarras que parecieran agujas recorriendo lapiel y los nervios) como la de Howard Shore para 'Crash' (1996), de David Cronenberg. Un prodigio que la sitúa entre lo más excelso de sus composiciones, quizá junto las de 'Inseparables', para Cronenberg, y 'Seven' y 'The game', para Fincher. Y lo mismo para la película, una de las cimas del cineasta canadiense, ante las que las palabras resbalan como el aceite, porque logra algo tan excepcional como captar lo inefable en sus vertientes más siniestras y desacogedoras (nuestra intemperie y vulnerabilidad, su raíz gritando entre el vacio de los cristales).

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