miércoles, 25 de enero de 2012

Sally O'Neill, estrella fugaz muda

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Sally O'Neill, en 1927 y una compañía canina que no soporta las estridencias de su forma de tocar el violín. O'Neill fue una estrella fugaz en las pantallas de la era muda, hasta que un no superado pánico escénico y su acusado acento de New Jersey fueron determinantes para que abandonara el cine con la llegada de sonoro. Había comenzado, con 17 años, en 1925, primero ajustándose al molde de huérfanas callejeras de Mary Pickford, y después al de mujeres llamativas como Clara Bow. Su momento álgido llegaría co su segunda película, 'Irene and Mary' (1925), junto a Constance Bennet y Joan Crawford, en la que interpretaba a una ingenua chica del coro. Su 'estrella' empezaría a languidecer en 1927 tras interpretar The Callahans and the Murphys (1927) y Frisco Sally Levy (1927).

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